Durante los últimos dos años, el equipo de Ecorestaura ha llevado a cabo un monitoreo continuo de fauna silvestre en el altiplano del norte de Chile. En uno de los entornos más extremos y fascinantes del país —donde la vida se adapta a condiciones de frío intenso, radiación solar elevada y escasez de agua— nuestras cámaras trampa se han convertido en valiosos testigos del comportamiento de especies que pocas veces se dejan ver.
Entre los registros más destacados se encuentran el puma (Puma concolor) y el gato andino (Leopardus jacobita), dos grandes felinos que habitan las alturas del altiplano y cumplen un rol ecológico fundamental como depredadores tope, manteniendo el equilibrio de las comunidades de fauna. La presencia de estas especies no solo es un indicador de buena salud ecosistémica, sino también un recordatorio de la riqueza biológica que aún resiste en los ambientes altoandinos.
Tecnología que revela lo invisible
El uso de cámaras trampa se ha consolidado como una herramienta esencial para el estudio y la conservación de la fauna silvestre. Estas cámaras, activadas por sensores de movimiento y calor, permiten registrar la presencia, distribución y actividad de distintas especies sin interferir en su comportamiento natural.
Gracias a esta tecnología, es posible obtener información clave sobre especies difíciles de observar directamente, como carnívoros, micromamíferos y aves terrestres, contribuyendo así a una comprensión más profunda de los ecosistemas donde habitan.
En Ecorestaura, los datos obtenidos a partir de este tipo de monitoreos sirven de base para evaluar el estado de conservación de las poblaciones, apoyar la toma de decisiones ambientales y promover estrategias de manejo sustentable que integren ciencia, tecnología y conocimiento local.
Una red de monitoreo colaborativo
Actualmente, Ecorestaura participa en el proyecto de Fotomonitoreo Nacional Snapshot Chile, una iniciativa colaborativa impulsada por CONAF junto a diversas universidades, ONG’s, fundaciones y servicios públicos. Este proyecto busca estandarizar los métodos de monitoreo con cámaras trampa a nivel nacional, creando una red de información que permita comprender mejor la distribución de los mamíferos chilenos y sus tendencias poblacionales a lo largo del tiempo.
Nuestra participación en esta red es parte del compromiso permanente de Ecorestaura con la investigación aplicada y la conservación de la biodiversidad, trabajando desde el terreno para generar datos confiables que apoyen la protección de especies y hábitats en todo el territorio nacional.
Cada registro cuenta una historia
Cada imagen capturada representa mucho más que una evidencia visual: es un testimonio del esfuerzo conjunto entre ciencia, tecnología y conservación. Detrás de cada registro hay horas de instalación, planificación, análisis y, sobre todo, respeto por los ecosistemas donde trabajamos.
Desde el altiplano hasta los bosques del sur, seguimos comprometidos con la evaluación, conservación y restauración de los ecosistemas nativos, promoviendo una relación más armónica entre las comunidades humanas y la naturaleza.
Cada registro cuenta una historia. Cada imagen, un paso hacia la conservación.
